La tecnología de simulación que permite deformar las leyes naturales en el cine
El desarrollo de la producción virtual ha alcanzado un hito sorprendente gracias a la incorporación de los denominados modelos de mundo dentro de los motores de generación digital. Esta innovación permite a los sistemas informáticos asimilar las reglas de la gravedad, la energía cinética y el comportamiento de los fluidos para luego alterarlas a voluntad del realizador, manteniendo una coherencia interna impecable en el plano. Hasta hace poco, diseñar una escena donde el agua fluye hacia arriba o donde la superficie de un espejo se transforma en una sustancia líquida requería semanas de programación compleja y simulación de partículas en departamentos avanzados de efectos visuales. Ahora, la capacidad de procesar estas lógicas ambientales abre una vía directa para que los directores de fotografía y los diseñadores de producción exploren conceptos visuales disruptivos desde las primeras etapas del diseño artístico, reduciendo los tiempos muertos en la configuración de entornos digitales...