Tu película necesita una banda sonora. No tienes presupuesto para un compositor. Esto es lo que está pasando en el mundo de la música con IA
Bernard Herrmann cobró 34.501 dólares por la partitura de Psicosis. Ennio Morricone tardó semanas en componer los temas de El bueno, el feo y el malo. John Williams dedicó meses enteros a cada entrega de Star Wars. La música de cine siempre fue una conversación profunda entre dos artistas, el director y el compositor, donde uno entregaba imágenes y el otro devolvía emociones que las imágenes solas no podían comunicar. Esa conversación sigue siendo válida. Pero hay otra conversación que ahora también existe, la del cineasta independiente que no tiene 34.501 dólares ni acceso a un compositor de esa talla, sentado frente a una herramienta de IA a las once de la noche tratando de encontrar el tono emocional correcto para su cortometraje. Prompt de imagen: Ilustración en estilo realismo de alta precisión que muestra a un compositor cinematográfico trabajando de noche en una sala de mezclas con partituras impresas extendidas sobre la mesa junto a una pantalla donde se visualizan ondas de aud...